EL PROBLEMA DEL ANTISEMITISMO EN EL ÁMBITO DEL FÚTBOL EN EL REINO UNIDO DEBERÍA ABORDARSE SERIAMENTE

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El ámbito futbolero del Reino Unido desde hace tiempo que está contaminado de antisemitismo. Cada tantas semanas tiene lugar algún episodio en el que se refleja el arraigado sentimiento antisemita o en el que están implicados actos de violencia física.

En septiembre, el club Liverpool FC tuiteó un saludo de Rosh Hashaná a sus fans judíos. El tuit fue borrado rápidamente después de que generó miles de comentarios antisemitas. En el mismo mes, el famoso jugador irlandés, Tommy McGuigan, fue sometido a una investigación por haber alentado a sus fans a “darles a los judíos un puñetazo en la nariz”.

Tan solo un mes después, un equipo de la liga juvenil (Manchester’s Maccabi) fue obligado a abandonar la cancha debido a interminables provocaciones antisemitas por parte del equipo contrario. El director del equipo agresor se negó a pedir disculpas. Y quién puede olvidarse de aquel episodio cuando fans del equipo West Ham United publicaron comentarios antisemitas alusivos a Hitler y las cámaras de gas después del partido contra Tottehnahm.

El último escándalo fue protagonizado por Dave Whelan, presidente del Wigan Athletic F.C. cuando, durante una entrevista con el periódico The Guardian, dijo que los judíos sentían “amor por el dinero”. Posteriormente, se disculpó a medias, explicando que no fue una ofensiva intencional y que tiene muchos amigos judíos. Sinceramente, no parece que entendiera las severas implicancias de actitudes antisemitas.

Esta entrevista se llevó a cabo después de que Whelan contrató a Malky Mackay como técnico del equipo a pesar de estar bajo investigación por enviar mensajes de texto antisemitas y racistas. Un eslabón más en la cadena de hechos dennigrantes protagonizados por Whelan.

El Comité Representativo de las Instituciones Judías de Gran Bretaña (BOD) publicó un comunicado explicando que consideraba que la respuesta de Whelan no era adecuada y demandando una disculpa como corresponde. También afirmaban que presentarían el caso en la Asociación de Fútbol para poner fin a este tipo de situaciones, pero eso está aún por verse.

Desafortunadamente, como la mayoría de los esfuerzos del BOD, no creo que con este comunicado fuese suficiente.

El antisemitismo en el fútbol es un asunto serio y desde hace tiempo que se viene arraigando. Por tal motivo, debería afrontarse de manera contundente por parte de la Asociación de Fútbol, así como por los mismos equipos y organizaciones de fans.

La respuesta más proactiva que observé últimamente fue la de dos patrocinadores de Wigan, de iPro, una bebida para deportistas, y de una remera, quienes finalizaron sus respectivos contratos con el club de fútbol.

El comunicado de iPro decía: “iPro Sport promueve relaciones laborales positivas sin distinción de color, raza, nacionalidad, creencias religiosas, orientación sexual o edad, y no tolera el racismo, sexismo o homofobia.

Para lograr un cambio a largo plazo, el BOD debería hablar con los patrocinadores, así como con los medios y con webs de fans. Creo que para lograr su objetivo, el BOD debería  tener una actitud más categórica. Ya vimos que comunicados y  denuncias no alcanza.

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